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¿Tienes gemelos? 10 frases típicas a las que no escaparás

¿Tienes gemelos? ¿Estás esperando mellizos? ¿Tienes una vecina que va loca detrás de su par de dos? ¿Te da curiosidad como se vive la maternidad (y la paternidad, claro) cuando se tienen múltiples? Pues hoy me estreno con mucho orgullo y algo de miedo escénico en este renovado Bloggers & Family y como no quería asustar a nadie de buenas a primeras con historias tremendistas sobre lo poco que duermen los padres de gemelos, he dado muchas vueltas hasta dar con un tema algo divertido y con el que todos los padres de múltiples, estoy segura, se sentirán identificados. Y es que aunque cada vez haya más y más pares de hermanos de la misma edad pululando por nuestras calles, nunca deja una de sorprender cuando se pasea con carritos gemelares o dos fieras (¡o más!) de la misma altura o vestidos más o menos igual. He aquí las 10 frases típicas de las que ningún padre de gemelos escapará jamás, y que tú, querido lector que no tienes gemelos, has sacado alguna vez por esa linda boquita. ¡Confiesa, no pasa nada, a todos nos gusta mucho opinar sobre los demás! 😉

 

Fase embarazo:

– «¡Pero dónde vas con esa barriga, corre al médico!». Esto es más o menos lo que te dicen a partir del sexto o séptimo mes de embarazo. Todo el mundo piensa que estás a punto de romper aguas si no es que estás con contracciones ya y sabes disimular muy bien el dolor mientras compras tan campante en el supermercado. La barriga de una embaraza es como una feria de atracciones, todo el mundo se la queda mirando con asombro y parecen querer venir a toda velocidad a tocártela o darte consejos. ¡Ni os cuento lo que me decían a mí cuando estaba de 38 semanas! Fuimos a relajarnos a un hotel y en la recepción casi que no nos dejan confirmar el registro de miedo de tener un parto en pleno salón. Incluso hubo una señora que me miró con pavor y cruzó de acera por si se me ocurría estallar.

– «Uy, qué redondita… Seguro que va a ser una niña, para eso tengo mucho ojo, bla, bla, bla, bla…». La señora desconocida del autobús te lo dice con tanto convencimiento y pasión que te da lástima sacarla de su error y decirle en plan seca «no, es que son dos y no caben de otro modo». Ay que ver la verborrea que le da a la gente cuando estás esperando un niño, es como si fuera un cartel en plan «adelante, la escucho» que le da derecho a opinar de todo. Que si come esto, haz aquello, cuando nazcan no olvides no sé qué…

 

Fase recién nacidos:

Sales a la calle cargando dos maxicosis en el ascensor o con un niño colgado en una mochilla en la espalda y otro delante porque el carro gemelar no cabe ni tumbado. Una vez abajo, sales a la calle con un cochecito que parece un trolebús y que si es a lo largo necesitas media acera para girar y si es con los dos asientos de lado ocupa la mitad de la calle y todo el pasillo de esa tienda de ropa en la que ingénuamente has querido entrar a mirar algo. Por supuesto, vas cargada como si no hubiera mañana y te fueras de acampada tres meses. Entre mudas, botellas, comida, biberones, pañales, abrigo, pañuelos y compras el carro pesa lo menos 25 kilos y sólo 4 son de los niños. La cuestión es que a la legua te ven venir, se sabe que tienes dos, y eso es como ir con fluorescentes luminosos en la frente. Entonces, invariablemente, aunque vayas rápido y sea evidente que tienes prisa, alguien te para para tener esta interesante conversación:

Oooooh, qué monos… ¿Qué son, niño y niña? 

No. Son dos niños

¡Qué lástima! Lo siento por ti, hija. 

– … – Te has quedado tan de pasta de boniato que no sabes si ser maleducada o hacerte la loca mientras te preguntas, «¿realmente me ha dado el pésame por no tener uno de cada sexo?».

Pues no se parecen mucho para ser gemelos. 

No, es que son mellizos. Sólo tienen la misma edad. 

Ah. ¿Pero son naturales? ¿Hay antecedentes en tu familia?

– … – ¿Ein? ¿Naturales? ¿Qué van a ser, transgénicos? Supones que se refiere a si los has engendrado tú o ha sido un tratamiento de fecundación in vitro. Pero es que a ella le importa un pimiento si tú tenías endometriosis o si tu marido tenía el esperma vago o escaso, si necesitaste acudir a una clínica o tienes antecedentes familiares. Vamos, a mí no se me ha ocurrido nunca preguntarle a nadie, ¿oye, qué, cómo fue el polvo en que te quedaste embarazada?

Bueno, por lo menos los crías los dos a la vez. Faena hecha. Es mejor que tener dos muy seguidos. Mi sobrina tiene dos que se llevan meses y está destrozada la pobre, porque… 

– … – Es imposible. No puedes irte aunque quieras. Te dan ganas de decirle, «Mire, es que la vida de su sobrina no me importa demasiado, y además, ¡y usted qué sabe si es lo mismo o no tener dos bebés de la misma edad! Yo estoy destrozada, porque los dos lloran y tienen hambre a la vez, se turnan para no dejarme dormir, y no, tener dos iguales no es como tener dos de edades similares, es más, señora, mucho más». Pero en vez de eso, dices…

Bueno, sí, estooo, nosotros ya nos vamos que tenemos prisa. 

Ay, claro, hija, que Dios te dé mucha salud para criarlos. Qué lástima, cuánta faena se te viene encima. 

Y te vas refunfuñando, «¿cómo quedamos? ¿no era mejor tenerlos los dos a la vez porque así ya los tienes criados?».

Fase preescolares:

Para cuando llegas a la escuela, los niños se han echado a andar y a parlotear, has ido como una loca detrás de ellos en el parque ante la atónita pero impertérrita mirada de otras madres que no han levantado un dedo cuando te han visto coger en volandas a uno bajo el brazo para ir a buscar al segundo que se iba en dirección contraria hacia la carretera o al columpio en movimiento, y has llegado sana y salva al momento en que vas por la calle con un niño de cada mano pero sin carrito, que llama menos la atención. Eso sí, todo el mundo opina sobre la escolarización de tus hijos porque son grandes expertos en si los gemelos deben o no separarse. En general, la frase suele ser:

Bueno, por fin los vas a separar, ¿no? En la escuela es mejor que vayan cada uno a una clase para que sean más autónomos. 

Ah, bueno, pues mire, es que yo pensaba que a los tres años quizá era un poco precipitado separarlos. Van juntos a la guardería y no hay problema alguno, cada uno va a la suya y tienen su grupo de amigos. Además, los estudios dicen que… – Pero ya no te escuchan. Tu opinión no les interesa mucho, ellos lo que quieren es dar la suya que para algo es suya.

Entonces, llega el momento de tu primera reunión con los profesores y te dicen:

Habrá que ir observando a tu hijo de tres años porque tiene problemas para relacionarse. No es que no hable con nadie, pero si los demás no van a él, él no busca compañía, se queda jugando solo en su rincón tan tranquilo. 

Y casi como si no te atrevieras a dudar de su criterio, porque no te habías planteado que el parlanchín de tu hijo tuviera problema alguno para irse con cualquiera a Kualalumpur, le dices:

¿No será un tema madurativo? ¿O vinculado al hecho gemelar? Después de todo, el niño siempre ha tenido a su igual al lado y nunca ha tenido la necesidad de ir a buscar a nadie para jugar o relacionarse porque ya lo tiene. Al contrario, lo que le debe faltar a veces es atención en exclusiva o su propio espacio para hacer él sólo lo que le apetezca. 

Y así va avanzando la crianza de gemelos. Entre opiniones ajenas que a veces te importan más y cada vez escuchas menos. Después de todo, nadie tiene un manual para criar gemelos, ni todos los gemelos son iguales, ni es lo mismo tener un par de idénticos que uno de mellizos, que sean niño y niña o dos niños o dos niñas… Si una cosa sí he descubierto con gemelos es cada cuál es diferente y que nadie viene con un manual de instrucciones bajo el brazo. Así que, feliz crianza de múltiples 😀

 

La foto de este post pertenece a: Bike Time with Mom via photopin (license)

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14 Comentarios

  • Responder
    Andres
    23 febrero, 2015 at 12:01 pm

    Jejejeje, y más y más. Es que al final todos tenemos opinión, ya sea de cosas que sabemos o que creemos saber. Pero y lo que nos divertimos!!!!!

    Gran post, divertido y de «buenrollismo» que es lo que nos hace falta.

    • Responder
      Celia
      23 febrero, 2015 at 6:01 pm

      Viva el buenrollismo y los cotillas del mundo, Andrés. Después de todo si nadie nos dijera nada, seguro que nos lamentaríamos por falta de atención

    • Responder
      Cèlia Ramón
      23 febrero, 2015 at 10:12 pm

      Gracias Andrés. El «buenrollismo» es lo más importante, dí que sí. Que seguro que si nadie nos dijera nada estaríamos llorando por los rincones porque nadie nos quiere. Es que no sabemos lo que queremos 😀

  • Responder
    Mònica
    23 febrero, 2015 at 11:12 am

    ¡Lo que me he llegado a reír! Si es que las he oído absolutamente todas, sólo me he librado de que una escapara hacia un lado distinto ya que no sabían moverse en otro radio de acción distinto al que me rodeaba y, qué quieres que te diga, pero eso me facilitó mucho la vida.

    Y si a esos dos personajillos iguales le sumas otro sólo dos años y medio más mayor, no quieras saber la sarta de sandeces que suelta la gente por la boca! Y si son los tres del mismo sexo, para qué quieres más.

    Está visto que las múltiples sufrimos todas del mismo mal XDDDDDD

    • Responder
      Celia
      23 febrero, 2015 at 5:58 pm

      Tres, y del mismo sexo… HORROR!!! Que alguien llame al manicomio de las familias numerosas!! Imagino que te dirán verdaderas burradas. Yo al final opto por poner cara de sorda o ponerme a opinar alegremente sobre sus peinados y triste vida, según me da 😉 Gracias por abrir la veda de comentarios, Mónica.

  • Responder
    yaiza
    23 febrero, 2015 at 1:59 pm

    Jajjjjjajj, lo que me he reído con lo de son naturales? …no,van a ser transgénicos, jajjajajajj
    Alguna vez habré dicho algo típico y tópico a malas de dos, seguro..pero en ni cuna de estas me reconozco….. Bueno si, en la de mejor ju tos que no muy seguidos….. Hasta que tuve al mayor y vi realmente el trabajo que dan :(.
    Lo que si recomiendo siemmmpre es comprar oacie cía, sea 1,2 o 3.
    Genial post celia. Besiños

  • Responder
    yaiza
    23 febrero, 2015 at 2:02 pm

    Jajjjjjajj, lo que me he reído con lo de ,son naturales? …no,van a ser transgénicos, jajjajajajj
    Alguna vez habré dicho algo típico y tópico a mamas de dos, seguro..pero en ninguna de èstas me reconozco….. Bueno si, en la de mejor juntos que no muy seguidos….. Hasta que tuve al mayor y vi realmente el trabajo que dan :(.
    Lo que si recomiendo siemmmpre es comprar paciencia, sea 1,2 o 3.
    Genial post celia. Besiños

    • Responder
      Cèlia Ramón
      23 febrero, 2015 at 10:10 pm

      Y la paciencia, ¿dónde se compra, Yaiza? Yo me pido un par de quilos… Al día 😉

  • Responder
    Rocío Gemeleando
    23 febrero, 2015 at 3:36 pm

    Muy buen Celia…es un clásico el interrogatorio al que nos someten…deberían preparar un manual de preguntas y respuestas y darlo a los padres cuando les dan la noticia de que son dos o más..así ya tendríamos todas las respuestas preparadas para todas las preguntas absurdas que nos harán…jajaja!

    • Responder
      Cèlia Ramón
      23 febrero, 2015 at 10:09 pm

      ¡Qué buena idea, Rocío! Un manual con las preguntas frecuentes y tres tipos de respuestas: la pasota, la educada y la borde 😉

  • Responder
    Mellimamá
    24 febrero, 2015 at 12:14 pm

    Hace tiempo publiqué una entrada similar en mi blog y si parecen tanto los comentarios!!!! Creo que todas las mamás y papás de múltiples pasamos por el mismo tipo de comentarios! Salir a la calle se transforma en una atracción para curiosos y metiches, así que solo nos queda tomárnoslo con humor y filosofía. Un beso 🙂

    • Responder
      Cèlia Ramón
      3 marzo, 2015 at 5:56 am

      Gracias por pasarte por aquí, Mellimamá. Desde luego, el humor ante todo 😀

  • Responder
    Susana Rozenbaum Kris
    25 febrero, 2015 at 5:33 am

    Muy bueno Celta, me encantó, te felicito!

    • Responder
      Cèlia Ramón
      3 marzo, 2015 at 5:55 am

      Gracias Susana, como abuela de gemelos seguro que sabes de qué hablo 😉

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