ZONA FAMILY

Lo estás haciendo bien

lo estás haciendo bien en tu maternidad

Hagas lo que hagas, te voy a contar un secreto… LO ESTÁS HACIENDO BIEN. Empiezo por lo importante para que nadie se lo pierda si solo lee el titular y la primera frase, aunque si sigues leyendo me gustaría decirte por qué, es importante que te sientas bien con tu crianza y si puedo ayudar desde esta humilde tribuna, seré feliz, cómo una perdiz. Bueno, no sé cómo es la felicidad perdicilística pero aceptamos barco.

Lo estás haciendo bien porque no me cabe duda de que quieres a tus hijos y qué haces lo que crees mejor. Obviamente si eres pederasta, maltratador/a, abusador/a y le estás haciendo la vida posible a uno de ese 20% de niños abusados en este país (20 de cada 100, 5 de cada 25), lo estás haciendo horriblemente mal, de delito y denuncia y necesitas urgentemente dejar de leer esto y acudir corriendo a servicios sociales y a la policía en busca de ayuda para tu pobre progenie, porque lo tuyo NO ES NORMAL!!! Pero supongo que tú no me lees…

Volvamos al tema… Lo estás haciendo bien porque, como te dije la última vez, la perfección en la maternidad y paternidad está sobrevalorada.

Lo haces bien, fuera tu parto natural, con epidural o con cesárea. En casa o en quirófano. Programado o no.

Lo haces bien, sea tu hijo resultado de una noche de desenfreno, de una largo proceso de “hoy toca ir a buscarlo”, de una inseminación o una fecundación in vitro, o de un proceso de acogida o de adopción.

Lo haces bien, sea tu hijo único o miembro de familia numerosa, seas madre soltera, padre divorciado, viuda o la pareja feliz. Lo haces bien seáis padre y madre o padre y padre o madre y madre o… Lo que sea.

Lo haces bien si das el pecho, hasta los seis meses mínimos que recomienda la OMS, o hasta los cinco años de tu criatura. Si por el motivo médico o personal que sea das leche de fórmula o optas por la lactancia mixta, lo estás haciendo bien.

Si te preocupas por dar fruta y verdura a tu hijo a pesar de su franca cara de asco, haces bien. Si decides respetar sus gustos y no obligar a comer, haces bien. 

Si le apuntas a extraescolares para que aprenda un deporte de equipo, disciplina, música o manualidades, haces bien. Si decides que prefieres tardes ociosas y parques y más parques, haces bien.

Si decides trabajar para conservar o mejorar tu carrera y ganar dinero, o si decides quedarte en casa o reducir jornada. Si guardería o niñera o niñero o abuelos. Si parvulario o primaria. Si duerme contigo o en su habitación. Si en casa habláis varios idiomas o solo uno. Si leéis cuentos o los inventáis. Si tu hijo hace ballet o tu hija construye robots, o viceversa. Si…

Los debates en Internet y la sociedad sobre la “buena” maternidad son infinitos, contradictorios y muuuuuy cansinos;  de la paternidad parece que no tenemos tanta opinión a parte de que cualquier acercamiento a los parques o las horas con niños sea cosa de “padrazos” y seres súper humanos.

Se nos llena la boca pidiendo “respeto” pero opinamos (todos en un momento u otro) muy alegremente sobre la maternidad ajena. Con muy buenas intenciones, la mayoría de las veces, pero sin petición de consejo mediante. 

Estoy personalmente escandalizada de que exista una denominación para el escarnio público de las madres del que los blogs, medios y redes sociales se hacen eco día sí y día también. “ mom shaming, que puede traducirse como “avergonzar a la madre”. En concreto, quien pone en práctica ese tipo de prejuicio lo que hace es juzgar a la mujer como mala madre por sus actitudes o acciones, al considerar que no se comporta como una buena progenitora”, explican en un interesante artículo de OK Diario.

Opinamos sobre si las mujeres han de dar o no el pecho en público y sobre el “asco” que da, si ver si una famosa presentadora ha cogido kilos de más o si debe aprovechar una oportunidad laboral aunque ello implique acortar su baja maternal, sobre si tal o cual niño debería ir de princesa al súper o bailar pole dance o… De todo!!!

Para muestra…. Un botón en titulares:


Uf… Me canso, deberíamos dejar de opinar de la maternidad ajena y mirar un poco más nuestra propia casa. Y esto es una opinión, obviamente. Lo que es denunciable y delito, se denuncia. Y el resto, yo no digo que no podamos dar la opinión como hago yo ahora mismo, pero midamos un poco las palabras, ahorremos consejos gratuitos y dejemos de hundir en la miseria a las madres por cualquier fallo insignificante (o lo que a nosotros nos parece un fallo pero puede que sencillamente sea una opción). Yo quiero vivir mi maternidad tranquila, sería de esperar que respetara ese mismo deseo en los demás.

Así que, si me has leído hasta aquí, yo te digo bien alto: LO ESTÁS HACIENDO BIEEEEEEEN!!!!!

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2 Comentarios

  • Responder
    Lucía T.R.
    22 julio, 2016 at 11:31 am

    Yo creo que a veces la susceptibilidad de cada persona influye mucho en estas guerras. Es inevitable que todos tengamos una opinión acerca de lo que creemos mejor o peor, pero es que sólo por expresarla, sin ánimo de juzgar y mucho menos sin la pretensión de ofender, siempre surgirá alguien que se sienta herido con tus palabras. Ni que fuera un tema tabú del que no se puede opinar libremente. Y estas guerras son tan cansinas…

    • Responder
      Celia Ramón Wyser
      22 julio, 2016 at 4:22 pm

      Es verdad, somos muy susceptibles y más con la maternidad y más sido mis primerizas y nos cuestionan. Pero es que si yo me he sentido mal con contenido radios de familiares. Imagina una famosa p alguien que hace un post viral que recibe cientos de críticas gratuitas. Que tenemos la lengua muy suelta para la crítica y poco para la alabanza. A mí me gusta el debate, pero dentro de unas formas. Lo que no mola es cuando se machaca y derriba a la gente. Como si los demás fuéramos perfectos!

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