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Azúcar y rabietas ¿relacionados?

consumo de azúcar y rabietas niños

¿Habéis notado a vuestro hijo más nervioso cuando ha tomado alimentos azucarados o alimentos con poco valor nutricional sano?  Yo sí. Y por ello, siempre estoy investigando sobre este hecho y sobre la posibilidad de que azúcar y rabietas estén relacionados. Noté que a mi hija le afectaba negativamente tomar papilla de cereales, así que opté por retirárselo y los cambios fueron excepcionales.  Poco después, tuvimos que darle un medicamento en el biberón por lo que empezamos a enmascararlo con cacao en polvo, y nuevamente, volvimos a notar ese cambio de comportamiento. Volvimos a limitarlo, tomando sólo una cucharada en el biberón de leche del desayuno.

Avanzaré que mi hija no toma azúcar de ningún tipo ya que no le gustan los dulces, bollos, cremas de cacao, tartas, galletas, chucherías, etc. Por no tomar, no toma ni siquiera fruta, así que el único azúcar que entra en su cuerpo es el que pueda llevar la leche de vaca entera sumado a la chucharadita de cacao en polvo, así que puedo afirmar que es muy poca cantidad al día.

He notado menos nerviosismo en ella con la eliminación de cualquier fuente elevada de azúcar pero sin embargo, ya que no se puede confirmar al 100% que el motivo sea el azúcar, he procurado obtener información científica sobre este hecho y sobre la relación entre  azúcar y rabietas o nerviosismo en niños y os puedo contar lo siguiente en cuanto a lo que he investigado:

¿Existen estudios científicos que relacionen el azúcar y el cambio de comportamiento en los niños?

Tras diversos estudios intentando relacionar el azúcar y los trastornos del comportamiento tales como hiperactividad o déficit de atención, como el que se llevó a cabo por Wolraich en el año 1995 o por  Benton en 2008, se puede determinar que hasta el momento no hay evidencia científica sólida que relacione directamente la cantidad de azúcar que se consume con la hiperactividad en niños ni con el TDA. Si bien los autores anotaron que no podrían descartar un pequeño efecto del alto consumo de azúcar en ciertos subconjuntos de niños. De la misma forma, sí hay ciertos estudios que han comprobado que el comportamiento de los niños cambió ligeramente tras el consumo de azúcar (sin llegar a considerarlo en absoluto un trastorno del comportamiento).

El Colegio de Riverside llevó a cabo un experimento en una clase que medía el rendimiento y la concentración pre y post al consumo del azúcar y los resultados de los alumnos en las pruebas de medición del desempeño eran mejor antes de consumir cualquier tipo de azúcar. Después de consumir productos azucarados su comportamiento cambió, se convirtió en impredecible y su concentración sufrió alteraciones.

Estos datos son dignos de tener en cuenta y evidencian por tanto el impacto que tiene en los niños el comer azúcar, ya que perjudica directamente su capacidad de aprendizaje, concentración y comportamiento tranquilo.

Por tanto podemos deducir que si bien existen estudios que demuestran que el azúcar no produce directamente un aumento del comportamiento hiperactivo en los niños, los cambios en los niveles de azúcar en la sangre, dado que ingresan directamente en el torrente sanguíneo, producen fluctuaciones  rápidas en los niveles de glucemia y por tanto afectan a la liberación de la adrenalina, lo que determina su comportamiento y su rendimiento, provocando de la misma forma una disminución de la actividad cuando caen los niveles de ésta.

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¿Se hacen los niños adictos al azúcar?

La respuesta es SÍ. El azúcar causa una fluctuación de hormonas en la sangre y cuando pasan unas horas después de comer, los niveles de azúcar en la sangre bajan y la adrenalina entra en acción, algo que hará que se impulse la necesidad de comer algo de nuevo. Los niños que son muy susceptibles a estos cambios en el comportamiento vinculados a la hormona, por lo que tendrán momentos de impulsividad. Los niños que tienen una dieta baja en azúcares no sufren la intensidad de estos cambios en los niveles de azúcar en sangre por lo que no experimentarán “la necesidad” de tomar productos azucarados.

¿Se puede por tanto relacionar el consumo de ciertos alimentos con el cambio de comportamiento de los niños?

No es posible determinar que todos los niños tendrán efectos adversos al consumir ciertos alimentos debido a que las valoraciones deben ser individuales, pudiendo aparecer trastornos del comportamiento por otros problemas relacionados con la alimentación, como intolerancias o enfermedades diversas.

Recomendaciones y conclusiones :

  • La ingesta diaria de azúcar en los niños de 1 a 3 años debe ser como máximo de unos 17 gramos de azúcar al día, todo lo que supere en exceso estos valores perjudicará sin duda a nuestros hijos, como mínimo, a nivel de salud.
  • Los hidratos de carbono aportan energía. Se convierten dentro del cuerpo en glucosa, un azúcar que necesitan todas las células del organismo. Al ser “quemados” proporcionan la energía necesaria para realizar las actividades diarias, por eso deben estar siempre presentes (hidratos de carbono complejos) si bien existen los conocidos como hidratos de carbono simples como el azúcar y la sacarosa utilizada en la industria alimentaria en productos como dulces, golosinas, bollos, mermeladas, pasteles, etc., que son los que hay que evitar.
  • Ingerir aquellos azúcares que están presentes de forma natural en los alimentos.
  • Evitar toda clase de alimentos que contienen azúcares refinados, especialmente aquellos a los que se han añadido azúcares.
  • Si nota que algún alimento no sienta bien a su hijo debe acudir a un especialista para que valore una intolerancia, pero se pueden valorar antes los cambios que se producen en el niño al serle retirado.
  • El azúcar puede provocar además, caries, obesidad, hipertensión, cardioapatías o diabetes. Elimínelo de la dieta de sus hijos.

Por tanto, concluir que el comportamiento de los niños no tiene que ir ligado a la alimentación exclusivamente,pero sí puede tener una ligera incidencia ,por lo tanto no hay que pasarlo por alto ni hay que considerarlo una verdad absoluta. 

¿Has tenido alguna experiencia negativa con el tema del azúcar y rabietas? Cuéntanoslo.

** Este artículo no es una recomendación médica ni clínica, únicamente es una noticia meramente informativa por lo que si desea valorar a su hijo respecto a una intolerancia o una reacción a algún alimento debe siempre acudir a un especialista.

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