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Padres en duelo: frases a evitar (y alternativas)

padres en duelo

Cuando una pareja decide tener un bebé, empieza a cambiar su mundo. De hecho, creo que la maternidad/paternidad empieza ahí, justo en ese instante, en ese deseo de dar vida. Y cuando se consigue, cuando el test da positivo, la emoción es tan grande que parece imposible que nada pueda superarlo. Y le cuentas a la familia, entusiasmado, que en unos meses tendréis un nuevo bebé. Y de repente, todo el mundo te empieza a llamar mamá o papá: la familia, los amigos, el personal sanitario.

Pero, ¿Qué pasa cuando el embarazo no avanza más de las primeras semanas? ¿Qué pasa con esas ilusiones, con esos sueños, con esos planes? Para el resto del mundo, resulta que ya no eres mamá o papá. Resulta que, de pronto, todo el mundo evita hablar de tu bebé, como si nunca hubiera existido. Como si nunca hubiera habido un día en que celebraron contigo la llegada de una nueva vida.

Y lo mismo pasa cuando el embarazo se detiene más adelante. La mamá ya había podido notar los movimientos de su hijo, los síntomas del embarazo, el vientre asomando tímido. Pero el entorno parece olvidarse de eso en cuanto el bebé fallece. Parecen no recordar cuando te acariciaban la tripa, cuando te regalaban trajecitos y muñecos de trapo.

¿Y cuando el bebé fallece después de nacer? ¿Qué pasa entonces con su recuerdo? Pues casi siempre, más de lo mismo.

La sociedad no está preparada para afrontar la muerte, pero está menos preparada aún cuando se trata de la muerte de un bebé. El duelo gestacional y perinatal se caracteriza, entre otras cosas, por ser un duelo desautorizado. Cuando tu hijo muere, nadie parece comprender tu dolor; nadie parece tener un mínimo de empatía y saber acompañarte en estos momentos. El entorno te empuja a marchas forzadas a que te recuperes cuanto antes, a que vuelvas a tu vida de siempre, y por supuesto, a que te des prisa en tener otro bebé. Para sustituir el hueco, para llenar el vacío que quedó en el alma.

El duelo gestacional se caracteriza por ser un duelo desautorizado por la sociedad.

Entonces, como padres en duelo por la muerte de un hijo, empiezan a llegarte auténticos aviones bombarderos de frases hechas sin sentido y terriblemente dolorosas. Hoy os quiero traer algunas de ellas, que a muchos (por desgracia) os sonarán. Pero no sólo, eso. También os traigo alternativas a esas palabras, para que cuando os encontréis con unos papás en duelo, podáis hablar desde el corazón y sin miedo de herir sus sentimientos.

Diez frases a evitar ante padres en duelo

  • “Mejor ahora que más adelante”. Es curioso como, a veces, parece que cuanto más pequeño sea el bebé, menos ha de doler. ¿Por qué ha de ser así? El dolor no se mide en semanas, el amor tampoco. Ningún duelo por la muerte de un hijo es comparable a algún otro. Ninguna muerte de un hijo será mejor que otra.
  • “Todavía no era nada”. ¿Cómo que no? ¡Era un bebé! ¡Es su hijo! Eran unas ilusiones, unos sueños y unos planes que ahora se han desvanecido. Era una nueva vida que ya nunca será lo que habían imaginado. No podemos invalidar eso, no podemos obviarlo y aparcarlo en un cajón como si nunca hubiera existido. Era y es mucho. Era y es todo.
  • “Eres muy joven, tendrás otros hijos”. Seguramente sí, es cierto. Pero es que eso no quita el dolor que deja un hijo cuando se va. Un hijo jamás podrá ser sustituido por otro. Un hijo que fallece se queda en el alma para siempre, por más bebés que vengan después. En vez de eso, debemos validar ese dolor, intentar entender que no hay nada que pueda reponer el vacío.
  • “Lo mejor es que tengáis otro hijo cuanto antes”. Muy relacionada con la anterior. Existe la creencia de que con un nuevo embarazo el dolor por la pérdida “se pasa”. Y nada más lejos de la realidad. Un nuevo embarazo supone miedos y emociones para los padres en duelo ante los que hay que estar preparado. No, no es fácil. Por no hablar de la recuperación del cuerpo de la mamá, de la querida y temida “luz verde” que algunas conocemos bien. Además, volviendo a lo anterior, ningún hijo podrá sustituir jamás al que se fue.
  • “Hubiera sido peor si…” Supongo que sí, que siempre puede ser peor. Pero en esta situación, no hay consuelo posible. No hay peor posibilidad que la muerte cuando se trata de un hijo. No tratemos de buscar peores catástrofes, centrémonos en ésta y acompañemos ese dolor (si somos capaces).
  • “Por lo menos tienes otros hijos. Céntrate en ellos”. Unos padres que pierden un bebé jamás dejan de pensar en sus hijos vivos. Pero el dolor es gigante y a veces, lo inunda todo. El duelo hay que pasarlo y afrontarlo, por más hijos que haya en la familia. Quizá esta familia necesite, durante algún tiempo, una ayuda extra con los hijos mayores. Es normal y lógico, el cuerpo duele y está agotado. No olvidemos que después de un parto, hay un postparto. Y repito: un hijo jamás sustituye a otro.
  • “Tienes que ser fuerte y superarlo”. Realmente, unos padres en duelo no “tienen que ser” nada. Lo mejor es que dejen fluir sus emociones, que hagan lo que sientan en cada momento. Empujarles a ser fuertes no sólo no les ayudará, sino que además los animarás a llorar en soledad. Y no hay nada mejor en este mundo que poder llorar sobre un hombro amigo. En cuanto a lo de “superarlo”, soy de las personas que piensa que jamás se supera la muerte de un hijo. La integras en tu vida, aprendes a vivir con ello… un día, incluso, puedes llegar a estar agradecida. Pero no creo que se supere.
  • “Si me pasa a mí, me muero”. No, no te mueres. De hecho (siento la crudeza), la peor parte de perder un hijo es que tú no te mueres. Hoy sé que es un intento de empatía, de hacer ver a la otra persona que puedes acercarte a su dolor. Pero es que esta frase duele muchísimo, esa es la verdad. Incluso puede hacer que la persona en duelo se pregunte: “¿Y por qué yo no me muero?” “¿No quiero suficiente a mi bebé?”. En esta situación la cabeza da mil vueltas entre el amor, el dolor, la culpabilidad, la rabia… Creo que esta es, sin duda, una de las peores frases que se pueden decir.
  • “Bueno, vamos a cambiar de tema”. A veces se cambia de tema sutilmente y otras se usan expresiones como “pasapalabra” (esto es absolutamente real). Unos padres en duelo (en especial la mamá) necesitan hablar de su hijo con libertad una y otra vez. Necesitan hacerlo visible al mundo; necesitan ser escuchados. Entiendo que a veces no seamos capaces de escuchar porque eso nos enfrenta con duelos propios, y es difícil estar delante de alguien que se derrumba. Pero hay que intentar estar a la altura.
  • •”Ya ha pasado el tiempo. Ya deberías estar mejor”. Y a veces es aún peor. A veces son frases del tipo: “¿Todavía estás así?”. Se dice que el duelo por la  muerte de un ser querido dura más o menos un año. Pero esto no se da en todas las personas por igual. Algunas afrontarán el duelo a “buen ritmo”, y otras tardarán más en hacer el proceso. Además, no debemos olvidar que el duelo no es algo lineal, no vamos superando etapas como en una carrera de obstáculos. Damos vueltas y vueltas en él, una y otra vez. Debemos dar a cada persona su tiempo y su espacio para enfrentarse a la muerte de su hijo.

Estas son algunas de esas frases que tanto daño hacen, pero no son las únicas. Sabemos que todas ellas vienen desde la intención positiva de ayudar y consolar, pero se nos olvida que no hay consuelo posible, que no hay frase en el mundo capaz de aliviar un dolor tan grande. Debemos empezar por aceptar que no importa en que etapa del embarazo suceda, la muerte de un hijo es la peor experiencia a la que unos padres pueden enfrentarse. Y para eso, no hay palabras.

Frases que podemos utilizar ante padres en duelo

La norma básica y que aprendí muy bien en la formación de acompañamiento al duelo es que “no le digas a unos padres en duelo nada que no le dirías a cualquier otra persona que pierde a otro ser querido”. Parece sencillo ¿no? Piensa en qué le dirías a alguien que ha perdido, por ejemplo, a su padre. ¿Le dirías que es muy joven? ¿Que podría haber sido peor? No, seguro que no. Siguiendo esta norma, seguro que nunca metes la pata.

Pero para hacerlo más sencillo, os dejo algunas frases que sientan bien, que hace que te sientas acompañado en el duelo por la muerte de un hijo.

  • “Lo siento mucho”.
  • “Sé lo importante que era para vosotros ese bebé”.
  • “Sé cuanto amabais a ese bebé”.
  • “Puedes hablar conmigo de tu bebé siempre que quieras”.
  • “Siento mucho que tu bebé haya fallecido”
  • “Yo también quiero a tu bebé”.
  • “Yo también recuerdo a tu bebé”.
  • “Él/ella siempre será tu hijo”.

Y para finalizar, os recomiendo que uséis el  nombre del bebé si lo tiene. Que no tengáis miedo de hacerlo (a no ser que los papás así lo quieran) porque abriréis una puerta muy valiosa a darle visibilidad a ese hijo que ya no está. Y sobretodo, entended que siguen y seguirán siendo papá y mamá el resto de sus vidas, aunque su hijo no esté presente.

Enlaces de interés

Si queréis saber más sobre el tema, os dejo algunos libros y enlaces interesantes. Hay muchos más, pero con estos ya podéis acercaros a conocer la realidad del duelo gestacional y neonatal.

  • “Las voces Olvidadas” (Mónica Álvarez, M. Àngels Claramunt, Laura G. Carrascosa, Cristina Silvente) Ed. Ob. Stare.
  • “La cuna vacía. El doloroso proceso de perder un embarazo” (M. Àngels Claramunt, Mónica Álvarez, Rosa Jové, Emilio Santos) Ed. La esfera de los libros.
  • Proyecto Stillbirth, de Norma Grau.
  • Coracor. Proyecto de Noelia Sánchez de visibilización y concienciación sobre el duelo gestacional y neonatal.
  • Umamanita (Asociación)

Gracias.

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2 Comentarios

  • Responder
    Carmen
    22 Marzo, 2017 at 9:39 pm

    Hola,
    Un post maravilloso y, por desgracia, muy real. Es muy dificil superar la muerte de un bebe, de tu bebe.. yo llevo viviendo con ese dolor ya va a hacer seis años… y aunque, hoy tengo dos princesas más, que son mi vida porque me la han devuelto, mi pequeño Mario esta siempre, dia a dia en mi alma, en mi corazón..
    Y en estas pérdidas tan demoledoras, hay parejas que se pierden y se acaban separando… un dolor, un remordimiento añadido.. este es mi caso… mi actual pareja me ayuda a ir superando esos momentos criticos que aun sufro, y Mario ya no es un tema tabu (como lo era con mi ex pareja)…

    • Responder
      Sonia Maldonado
      4 Abril, 2017 at 8:33 am

      Hola Carmen. Siento muchísimo tu pérdida. Como bien dices, la muerte de un hijo es tan devastadora que a veces acaba con la separación de la pareja. Cada uno afronta su duelo de la manera que puede, no nos enseñan a luchar con la muerte de un hijo, y puede que cada uno tome un camino distinto. Siento mucho tu separación pero me alegra saber que has encontrado a alguien que te apoya y acompaña, y que entiende que la muerte de Mario no significa que dejes de ser su mamá. Y lo serás por el resto de tu vida. Un abrazo muy grande.

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