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Prohibidas las visitas, es momento de conocerse

prohibidas las visitas

Sin apenas darme cuenta ya vuelvo a estar de nuevo por aquí. La verdad, este post no tiene nada que ver con el último y primero que escribí. Pero  por mi trabajo (soy enfermera en pediatría y maternidad) llevaba tiempo dándole vueltas. Se trata de las visitas en manada cuando acaba de nacer un bebé. Si por mí fuera lo tendría muy claro: prohibidas las visitas, es momento de conocerse y disfrutar de las primeras horas en familia.

El post de hoy va dirigido a los futuros papás, a las visitas en general y a todas las abuelas bienintencionadas en particular que, con sus consejos (mezcla de su experiencia como madres y de la enorme responsabilidad que sienten como abuelas) pueden acabar agobiando a los recién estrenados papás.

Cuando nos convertimos en padres llegan las dudas propias del momento. Lo que menos necesitamos entonces es tener a todas horas la habitación del hospital abarrotada de personas que nos digan lo que debemos y no debemos hacer. Aunque lo hagan para ayudarnos, terminan por agotarnos y llenarnos la cabeza de dudas.

Como os decía antes,  las primeras horas de un recién nacido son para conocerse, establecer los primeros vínculos e iniciar la lactancia. Para que eso sea posible, los padres y el bebé necesitan tranquilidad y tiempo para descansar. Si los padres o el bebé no están descansados la cosa se complica.

Sinceramente, me sorprende muchísimo ver las habitaciones llenas de visitas, mucho antes incluso de que la parturienta haya llegado a la habitación. Comprendo perfectamente que el nacimiento de un bebé es momento de felicidad, tanto en la familia como en el grupo de amigos, y que todos tienen ganas de conocer al bebé, pero ¿realmente es necesario hacerlo con tanta rapidez?

Bebes y más

En mi opinión, es responsabilidad de los padres gestionar cómo y cuándo se avisa de la llegada del bebé. Si estáis a punto de serlo tenéis que tener una cosa en mente: el nacimiento de un bebé suele ser un proceso largo, agotador y estresante, tanto para la madre (y padre) como para el recién nacido. El proceso de parto y todos los cambios hormonales asociados pasan factura y necesitareis recuperaros para poder disfrutar de esta nueva etapa.

Es por eso que aconsejo siempre comentar con vuestros amigos que sería preferible que os visitaran una vez hayáis salido del hospital y estéis instalados de nuevo en casa. Es sin duda mucho más cómodo para vosotros, para el bebé y para los que os visitan. Y en cuanto a la familia, pueden alternarse y ponerse de acuerdo para ir a visitaros sin aglomeraciones y sin alargar demasiado, de forma que no haya que recurrir al extremo de decretar prohibidas las visitas.

Si estás leyendo esto pero no vas a ser papá, sino que formas parte de la tribu visitante, también tengo algo para ti: no cuestiones las elecciones de los padres respecto a su bebé. Por muy buena que sea tu intención, probablemente lo único que consigas sea acrecentar sus miedos. Sus decisiones en cuanto a la lactancia, el colecho u otros tantos temas probablemente hayan sido fruto de una larga reflexión atendiendo a sus propias circunstancias y seguro que pretenden ser la mejor solución para los padres y el bebé.

Todo esto por supuesto, es solo una opinión. La última palabra con respeto a las visitas la tendrán siempre los padres.

¿Vosotros que opináis al respecto? ¿Habéis vivido ya alguna situación similar? ¿Cómo os sentisteis?

 

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4 Comentarios

  • Responder
    Lucía T.R.
    26 mayo, 2017 at 7:03 am

    Yo en este tema me pongo bastante pesimista y creo que se deberían prohibir desde los propios hospitales, porque hay gente con ninguna cabeza que se presenta a echar el día como visitante o a ocupar las salas de espera antes de que se haya desencadenado el parto. Con mi primera hija quedamos muy escarmentados con este tema, y con el segundo, al ser prematuro, tardamos un mes en normalizar esto de la socialización ¡y tan felices!

  • Responder
    martarivasrius
    27 mayo, 2017 at 4:15 am

    ¡Y que razón! Para empezar que creo que los hospitales no son sitios Lara estar tanta gente entrando y saliendo. Hay personas enfermas, que no sabes por lo que han pasado, que necesitan descansar… Ya no sólo por la nueva familia si no por todos los demás.. RESPETO.
    Si vuelvo a tener un bebé, dejare las cosa claras.
    Genial post!
    Un besote!

  • Responder
    Gloria Torruco
    29 mayo, 2017 at 9:33 pm

    Confieso que avise a mis padres que viven a unas 4 horas de donde yo. Justo en el momento que entraba a la sala de parto.
    Y decidí no viajar a ningún lado a tener a mi hijo Ni con mi familia ni con la familia de mi esposo. Me quede donde vivo. Así hubo mucha paz de por medio.

    • Responder
      Mamá Lechuga
      6 junio, 2017 at 3:59 pm

      Estoy contigo 100%. Nosotros hicimos lo mismo. Tuvimos a nuestro hijo en la ciudad en la que vivimos. Estuvimos mi marido, mi hijo y yo solos. Estupendo! Al cabo de unos días empezaron a venir familiares d forma escalonada (previa petición mía)

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