ZONA FAMILY

Trabajamos las rutinas y la autonomía con los peques en verano

Bienvenido veranito…

Antes de entrar en pánico, tranquilidad, porque hoy voy a hablaros de rutinas y autonomía para trabajar también en verano. Tenemos 82 días sin clases y, de vacaciones, con las criaturas en libertad y, al margen de todo lo positivo (o no) que pueda implicar este largo período estival, para mí, lo peor, con diferencia, es la ruptura con las rutinas.

Por un lado con #Elde9. Los niños que presentan algún tipo de lesión cerebral, en nuestro caso un ya confirmado Autismo, necesitan estructurar su día a día para funcionar. Mi hijo mayor no concibe el mundo sin esa organización, lo que, además, le genera una carga de estrés elevadísima. Necesita comprender el ambiente, su entorno para interaccionar, y, para ello, debe ser predecible. Él no realiza inferencias, como sus hermanos. Requiere de una anticipación, de un orden para, a partir de este, organizar su universo. Así, con la tranquilidad que le da esa rutinización y seguridad podemos ir, poquito a poquito introduciendo elementos de improvisación, pequeños, que la vayan educando en la aceptación de las sorpresas, en el asombro, en la novedad.

Pero esto no sólo ocurre con niños con diversidad funcional. Sus hermanos también necesitan ese orden en la vida cotidiana: una serie de normas, de responsabilidades con objetivos claros. Es imprescindible para mantener la cordura, de verdad (por favor, en una casa con tantos y en verano, por mi salud mental…), para generar hábitos de higiene y saludables, para favorecer la autodisciplina, la superación, el interés, la autonomía…
No son necesarios grandes hitos a lograr, ni exigencias inalcanzables en plan:

– “de ahora en adelante vas a planchar tú la ropa”

– “pero mamá, tengo tres años”

– ¿y…?

No es eso.
Podemos aprovechar para establecer nuestras propias normas, al tiempo que rutinizamos la existencia del mayor. No dejamos de organizamos y trabajamos la corresponsabilidad en casa, ¿qué os parece?
Aquí os dejo nuestros tips, aplicables para pequeños con o sin diversidad.

  • Preparar los elementos del desayuno a su alcance.

Puede pareceros una tontería pero a nosotros nos apaña lo más grande. Hace tiempo publiqué un post en el que explicaba cómo habíamos organizado la cocina para que el mayor colaborara en la medida de sus posibilidades mediante un carro donde colocar enseres de plástico y todo lo necesario. Los tres lo utilizan a día de hoy. Ellos se sienten útiles, mayores, a la par que ahorran mucho trabajo a los papás, o sea, nosotros.

  • Banquetas.

Ese invento divino para ponerse agua, alcanzar la leche, lavarse los dientes. Pon banquetas en tu vida, de verdad.

  • Perchas a su altura.

Es una pena que no tenga documento gráfico, pero os cuento. Comparmos de Ikea unas que tenían forma de gatito o algo así, y las colocamos en orden ascendente, para que cada uno pudiese colgar su abrigo, o mochila en función de su altura. Fue un auténtico éxito.

  • Estructuramos el momento del aseo.

Mediante una secuencia de pictogramas, hemos secuenciado los momentos del aseo: pis, manos, cara, dientes,…Parece una obviedad pero creedme, no lo es. Los dientes es como que se les olvida que da gusto, y los churretones en la cara son un ejemplo viviente del “me he lavado la cara en dos segundos”.

  • Pequetareas.

A mí, este concepto me encanta desde que escuché (y leí) a Daniela Dávila, de Papás e hijos hablar de ellos. Es la manera de introducir a nuestros pequeños en las tareas del hogar de manera compartida para lograr educar adultos corresponsables. Mejor o peor. Lo importante es que colaboremos entre todos. Poner y quitar la mesa, doblar ropita, meter la ropa en el cesto de la ropa sucia, recoger juguetes, ayudar -e incluso hacerlo- a tender algunas prendas…, siempre adaptado a la edad de cada uno y, de verdad, que les encanta.  A mí me funciona el acompañarlo de gritos de guerra, jaleándolos en plan “¡Go, go, go!” y en estas labores, el que gana por goleada es el mayor.

Pequetareas-autonomía

Pequetareas para fomentar la corresponsabilidad en los niños. Papás e hijos.

Como véis, no es nada ambicioso.

Los niños lo toman como un juego, establecemos rutinas por nuestra salud mental, no dejamos que el caos se instale en nuestras vidas, al tiempo que trabajamos la autonomía y la responsabilidad.

¿Qué os parece?

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1 Comentario

  • Responder
    Chibimundo
    2 julio, 2017 at 5:40 am

    No le damos a las rutinas el valor que tienen, todas las personas necesitamos algo de seguridad en nuestro día a día… y aunque abrazar el caos es divertido de vez en cuando, las rutinas facilitan la vida.

    Me ha gustado mucho eso de las pequetareas. Con Loki hemos empezado, ahora que da sus “paseitos” a tirar el pañal en la basura. Es una tarea muy pequeña y tardo mucho más si lo hace él pero poco a poco va aprendiendo que después de cambiarlo vamos a la cocina y lo tiramos 🙂

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