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Mascotas y niños, consejos y experiencia de una feliz convivencia

mascotas y niños

 

En nuestro blog ,como muchos ya sabréis, somos tres (Dos oficiales y una infiltrada). Pues las tres, tenemos mascotas y niños, una gran combinación. En serio, no es chiste.

A muchas os habrán dicho cuando os quedáis embarazadas, que quitéis a los animales, que tengáis cuidado, que ojo con los bebés, etc… Mucha gente cree que es peligroso que embarazadas y/o niños convivan con mascotas e ignoran los beneficios que tiene esa situación.

Como os decía, las tres tenemos mascotas, en total dos perros y un gato. Por lo tanto, estamos en condiciones de hablar de lo que es convivir con ellos y los peques.

En el caso de dos de nosotras, los animales estaban antes que los niños, y en el caso de la tercera, el animal llegó después.

Los animales estimulan la afectividad de los críos, les enseñan a ser responsables, más sociables y aumentan su sensibilidad y empatía.

Los niños y los perros.

Por Andre.

La decisión de tener una mascota se remonta a hace ya 5 años, cuando una ginecóloga muy amable decidió decirme un día que yo nunca podría someterme a un tratamiento de fertilidad por mi gordura. La cara que se me quedó fue un poema, cuando ese día concretamente, íbamos a que nos diesen información sobre el procedimiento que seguiríamos en el área de reproducción asistida. En vista de aquello, decidimos adoptar a una perrita y darle una vida mejor que la que llevaría en la perrera donde estaba. Conga fue el nombre que elegimos para ella, la reina de la casa y de nuestros corazones.

conga

Desde siempre, tanto mi marido como yo hemos sido amantes de los animales. El tuvo un montón de mascotas cuando era pequeño y yo también, por eso teníamos muy claro que queríamos una, hubiese hijo humano o no de por medio. Son todo beneficios, os lo contaba en una entrada que hice hace tiempo en nuestro blog y que podéis leer haciendo click –>AQUI.

Al final las cosas cambiaron, después de varios tratamientos de fertilidad que hicimos, todos fallidos, llegó por arte de magia el ansiado positivo y desde hace 3 meses somos 4 en esta familia. Nuestra pequeña podrá tener una compañera de juegos y una amiga incondicional, algo que nos encanta.

Nunca tuvimos miedo a que Conga rechazase a la niña. Desde que estaba embarazada, pasábamos un montón de tiempo juntas, ella apoyada en mi barriga y yo hablándole de la futura integrante del clan. Cuando Julia nació, lo primero que hicimos fue traerle una muda y dejar a Conga que la oliese. La primera semana de vida de la pequeña la pasamos en casa de mis padres, donde hay otros dos perros y también estaba mi hermana, que a su vez tiene una perrita más.

La llegada fue apoteósica. El huevito en el suelo con una niña diminuta que dormía plácidamente y 4 perros alrededor oliéndola y dándole la bienvenida. Jamás hubo ningún problema con ninguno de ellos y mira que son todos distintos, con caracteres muy diferentes. Es cuestión de normalizar la situación y darle a cada uno el espacio que necesita.

Conga y Julia

Estamos deseando que la pequeña crezca para que interactúe más con su hermana peluda y con el resto de las mascotas que hay en la familia. Por ahora, se tiene que conformar con que Conga la chupe de vez en cuando si llora. La intención está clara, trata de calmarla y muchas veces lo logra.

Los niños y los gatos.

Por Mónica.

Mi peque siempre ha querido perrito, pero nosotros estamos poco tiempo en casa y no me parecía justo dejar al animalillo tanto tiempo solo, así que le di a elegir entre gato y tortugas y quiso gatito. Michin fue adoptado un 19 de abril, con 2 meses.

Niños y macotas conviviendo.

Noah y Michin.

Mi gatito era un bebé, por lo que tenía por delante dos problemas: Un niño algo bruto que no sabe tratar mascotas con delicadeza y un gato bebé al que hay que educar.

No os voy a engañar, el peque alguna vez lleva algún arañazo, pero es que a veces jugando se pasa pinchando al pobre animal y este, le araña, lógico.
Siempre nos aconsejan que no usemos las manos para jugar con él ya que luego puede confundir esos juegos y usar nuestras manos cuando quiere provocando arañazos y heridas. Yo trato de que para jugar  con él y entrenarlo, use sus juguetes y cañas de pescar, pero tiene 5 años… es inevitable que use las manos.

Aún así, los arañazos han sido siempre superficiales y la verdad es que ambos se quieren mucho. El gato lo persigue por toda la casa, se acuesta a su lado, se sienta a sus pies…
Otra cosa que recomiendan es castrarlo si no vamos a criar (que no es el caso) para que su comportamiento sea siempre más suave, para que no sufra con el celo de las gatas, y por el bien de mis muebles y paredes ¡jaja!

A la hora de dormir, tenía claro que no iba a dejar que duriesen en la misma cama. ée que los gatos son activos de noche y además son juguetones. El nuestro ante un movimiento bajo las sábanas, se lanza creyendo que es un juego. Para garantizar el descanso del peque y que no le vaya a dar un susto de noche saltando a sus pies, lo hemos acostumbrado desde el primer día a que tiene que dormir en su camita. Tiene 3 camitas repartidas por la casa, una en el pasillo al lado del radiador que es su favorita, otra en el salón, y una bajo la cama de mi peque que es donde duerme la siesta.

Consejos a la hora de adoptar animales cuando hay niños.

Obviamente no es lo mismo traer a casa un amigo peludo con bebés que con niños más grandes o adolescentes. Los más grandes entienden mejor las cosas y se les puede explicar lo que pueden o no hacer. El mío pasa de todo…
Intento seguir a rajatabla los consejos para que ni el peludo ni el peque se estresen o se tengan celos mutuamente, pero cuando juegan, ancha es Castilla.

  • Si puede ser, que el niño vaya con vosotros a elegir a su compañero. Hay que tener cuidado de darles a elegir entre mascotas que sepamos que se llevarán bien con niños, para evitar sustos.
  • Tratad de elegir siempre animales dóciles, cuando en casa hay niños que con sus juegos y movimientos pueden alterarlos, es mejor que sean tranquilitos.
  • Los peques más grandes pueden usar los juguetes de sus mascotas para entrenarlos, pero si se trata de bebés, procurad que no tenga acceso a ellos pues tienden a llevarse todo a la boca.
  • Deja que ambos se conozcan, se observen, jueguen y se hagan el uno al otro.
  • Debéis tener claro desde el principio si vais a dejar que el animal duerma con los peques en sus habitaciones o no. Si decidís que duerman en sus camitas, es mejor que desde el primer día les enseñéis cuál es su lugar, para que no cojan costumbre de meterse en la cama de los críos.
  • Si los peques son grandes, explicadles lo que son los centros de adopción de animales, cómo llegaron ahí, y por qué es importante cuidarlos, quererlos y no abandonarlos.
  • Sobra decir que el animal debe estar vacunado, desparasitado y perfectamente cuidado y alimentado.

Consejos para presentar bebés/ niños a las mascotas de casa.

  • Cuando llegas a casa tras nacer un bebé, tu amigo peludo generalmente lleva varios días sin verte. Deja que tu pareja lleve al bebé en brazos, y tu entra directa a abrazar a tu peludo y saludarle, sin el bebé en brazos. Deja que te demuestre primero, lo contento que está por verte a ti, antes de conocer al bebé.
  • Antes de llegar a casa, sería bueno que alguien llevae una manta o prenda con el olor del bebé para que se vayan familiarizando.
  • Si tenéis claro que no vais a dejar que las mascotas se suban a la cuna, la hamaca, el carro etc., hay que prohibírselo desde el principio, no desde el momento en el que llega el bebé.
  • Deja que tus mascotas huelan y conozcan al recién llegado, sin presionar, pero sin miedo. No le grites o castigues por acercarse demasiado.
  • Ve adaptando los horarios que llevarás cuando llegue el bebé o niño, antes de que ocurra.
  • Cuando lo lleves de paseo, dedica un tiempo solo para él, igual que haríamos en el caso de la llegada de un nuevo hermanito.
  • Por muy sociable que sea tu mascota, los niños son imprevisibles y pueden hacerles daño jugando y el animal enfadarse. No conviene dejar solos a niños y animales si los peques tienen menos de 4 años.

Poco más que añadir. La convivencia de mascotas y niños es muy bonita y beneficiosa, así que si tienes la suerte de vivirlo, enhorabuena y si te lo estás planteando, no tengas miedo.

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1 Comentario

  • Responder
    Brigitte
    30 septiembre, 2017 at 8:36 am

    Gracias por este post cuantos recuerdos !!!
    Reconozco totalmente esa inquietud (infundada, por experiencia propia) de los que ante la llegada del bebé sin conocer a los animales (por lo menos los nuestros) los mandarian a otro hogar… pobrecitos. Nuestra gata Regaliz tendría 2 años cuando nació Paula y JAMÁS le ha arañado siquiera. Podía haberlo hecho un montón de veces por los estirones de rabo que se ha llevado sin previo aviso. Ya vamos camino de 11 años de convivencia y es un estímulo en todo momento para nuestra niña dadas sus limitaciones por su discapacidad.
    Es más, de bebé Paula, en algún momento ha llorado desconsoladamente y nuestra gata ha venido maullando, con un maullido de tristeza que no deja lugar a dudas, estaba sufriendo por oírla así, manifestaba un instinto de protección increible.
    Hace menos de un mes adoptamos a Paris una perrita, cual destino era la perrera y la convivencia es estupenda. Todas las noches antes de irse a la cama participa plenamente a nuestro ritual de besos y abrazos a Paula antes de llevarla a la cama.
    Y de que perros y gatos se llevan fatal de eso nada, pasados 2 días de adaptación todo está perfecto.

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