ZONA FAMILY

Maternidad real, colores alegres y grises

maternidad real

El instinto maternal me llegó hace casi ocho años. Mi reloj biológico se puso en marcha, llamó a la puerta de la maternidad real y abrí.

Por aquel entonces no tenía ni idea de todo lo que trae consigo la maternidad. Mi pareja y yo, un poco más yo que él, queríamos ser padres. Nos subimos al tren de la ma/paternidad convencidos e ilusionados, pero con una percepción sesgada de lo que implicaba.

Me encantaría decir que la espera fue dulce y la disfruté mucho, pero no, en mi caso no fue así. Soy impaciente y un pelín hipocondríaca, dos características que no favorecen para disfrutar de este estado. A eso, hay que añadirle que,  durante mi embarazo, el parto de una amiga se complicó. Una negligencia médica dejó a su bebé en estado vegetal, sin saber si saldría de ahí. Fueron meses tristes y angustiosos, de lágrimas ahogadas en el silencio de la noche.

Después de este terrible episodio, mi intranquilidad se multiplicó por diez. Pasé de no disfrutarlo, a vivir con angustia y miedo ese camino hasta el día del parto. Sobre todo los últimos días, que casi no tenía líquido amniótico y el bebé perdía peso.

Por este motivo el parto fue provocado, como estuve la noche antes ni os lo cuento. La placenta estaba sin líquido, el Melocotón había perdido peso y nació muy pequeño. A pesar de sus escasos 2,5 kg, no lo tuvieron que meter en la incubadora. Ver a mi hijo por primera vez fue la mayor felicidad de mi vida, hasta esa fecha.

Creí, ilusa de mí, que se habían acabado las preocupaciones. Pensé que empezaba esa feliz maternidad en la que solo cabía el disfrute. Pero lejos de la realidad, minutos después ya tenía una nueva preocupación maternal: el mundo de la lactancia. Como os conté en “Lactancia materna por placer, no por obligación”  mis primeros encuentros con la lactancia materna fueron complicados y un poco estresantes.

Una vez superada esta etapa, llegaron otras nuevas inseguridades y así sucesivamente. Con esto quiero decir, que para mí la maternidad real también tiene sombras. La parte maravillosa y feliz va de la mano de esos otros momentos de dudas y miedos. A pesar de ello, la maternidad es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida.

Además de esos grises, la maternidad es un mundo de colores alegres, de risas, de momentos mágicos, de descubrimiento, de crecimiento personal, y de aprendizaje. La maternidad provoca el amor más puro y sincero que pueda existir. 

Pese a esas preocupaciones, es más potente todo lo positivo y lo bonito que me ha traído la maternidad. Tener a esas dos personitas que me dicen “mamá”, que dependen de mí, que me imitan, que me enseñan, que me hacen ser mejor, que me quieren sin condición y a los que amo sin limitación, hace que todo merezca la pena.

Melocotón y Manzanita son mi sueño, los mayores regalos que me ha dado la vida. Por eso, porque los hijos son lo más valioso que tenemos, es por lo que existen esos miedos, dudas y preocupaciones.

Esto te puede interesar

10 Comentarios

  • Responder
    30 y... y mamá
    30 octubre, 2017 at 11:54 am

    Muchas gracias por darme un hueco en este maravilloso blog, uno de mis imprescindibles desde que me convertí en madre 😊

  • Responder
    30 y... y mamá
    30 octubre, 2017 at 12:06 pm

    Muchísimas gracias por dejarme un hueco en vuestro maravilloso blog un referente para madres y padres 😊😘

  • Responder
    Mama Arrullo
    30 octubre, 2017 at 3:03 pm

    Qué bonito relato real como la vida. Es verdad que se idealiza todo tanto pero ahí estamos las mamás reales para compartir nuestras experiencias buenas y no tan buenas y que leernos unas a las otras, nos ayude tanto!! Besos.

  • Responder
    Madre_dgeneropunkrock
    30 octubre, 2017 at 3:06 pm

    Nos lo venden como maternidad ideal y vivir la realidad a muchas mamás y papas se les hace más difícil. Por eso, testimonios así son tan importantes. Gracias 30 y mama.

  • Responder
    Natalia Madre_dgeneropunkrock
    30 octubre, 2017 at 3:07 pm

    Nos lo venden como maternidad ideal y vivir la realidad a muchas mamás y papas se les hace más difícil. Por eso, testimonios así son tan importantes. Gracias 30 y mama.

  • Responder
    Lucía T.R.
    30 octubre, 2017 at 3:07 pm

    Primer embarazo más idealizado y tras la primera crianza ¡con el segundo ya estoy casi curada de espanto! Casi nada ha ocurrido como yo lo había imaginado.

  • Responder
    Sra Díaz
    30 octubre, 2017 at 3:46 pm

    Cuando pasan cosas malas alrededor parece que todo es el doble de angustioso, si no fuese poco comenzar una vida nueva junto a tu bebé, adaptarse, aprender con él… buen post.

  • Responder
    judit
    30 octubre, 2017 at 3:57 pm

    Cuanta razón en tus palabras y que gran oportunidad para conocerte un poco más. La verdad es que cuando piensas en que bonito es estar embarazada y por fin consigues estarlo… solo piensas en cuando será la siguiente prueba para comprobar que todo sigue bien, en tener prisas porque llegue todo… creo que con el primero a todas nos pasa un poco eso.

  • Responder
    Fernanda
    30 octubre, 2017 at 7:32 pm

    Que real todo lo que escribes!! Cuando te planteas ser mamá piensas que todo será maravilloso, porque pocas platican las partes no tan maravillosas y me parece súper importante contar todos los puntos que hacen una maternidad real. Gracias por compartirlo!! ❤️

  • Responder
    Los cuentos de mamá
    30 octubre, 2017 at 8:12 pm

    Hermosa realidad

  • Escribe una respuesta

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies ACEPTAR
    Aviso de cookies