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Duelo en Navidad. Duelo gestacional, neonatal o de cualquier familiar en estas fechas

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Estamos entrando de lleno en esas fechas en las que el amor y la familia son el plato principal en cada reunión. Las casas y las calles se llenan de luces y adornos navideños, los niños esperan ansiosos la llegada de Papá Noel y los Reyes Magos (mientras los padres nos rompemos la cabeza pensando en qué regalarles), y la agenda se llena de reuniones familiares a las que acudir. Pero en casi todas esas reuniones falta alguien, hay una silla vacía. Y esa falta, en Navidad, se hace más presente si cabe.

Para las personas que nos encontramos en duelo en navidad, entre las que me incluyo, estas fechas pueden hacerse muy cuesta arriba. Esta es mi quinta Navidad sin mi hijo, que falleció a las pocas semanas de nacer, y aunque ha pasado el tiempo y tengo otro hijo vivo con el que disfrutar de la ilusión de estos días, su ausencia siempre tendrá un hueco en mi adornada y concurrida mesa.

Soy de las que aún se emociona al ver la cabalgata de Reyes. Soy de las que aún se imagina cómo sería verlo corretear por la casa, abrir sus regalos el día 6 de enero, pelear con su hermano por las chuches. Y como yo, hay muchas familias más.

Y es que siempre falta alguien: un abuelo, una madre, una tía… Nuestra mesa nunca volverá a estar  completa después de que la muerte de un familiar nos visite. Por eso, con este post, me gustaría daros algunos tips para que podáis vivir estas fiestas con más conciencia y sin olvidar el amor que sentimos por ésos que ya no están.

Como mi ámbito de trabajo es el duelo gestacional y neonatal, estos consejos van a ir muy enfocados a ellos, pero muchos pueden servir para sobrellevar el duelo en navidad por cualquier otro familiar.

10 CONSEJOS PARA AFRONTAR EL DUELO EN NAVIDAD

  1. Cuida y respeta tus emociones. Es normal que te sientas triste, enfadado/a, sin fuerzas. Respetarte y dar espacio a todas y cada una de estas emociones es muy importante, puesto que cada una de ellas tiene su papel en el duelo. No es sano hacer el sobreesfuerzo de reír y cantar cuando no se tienen ganas. Al mismo tiempo, es importante intentar respetar las emociones del resto de la familia: ellos también han perdido a tu hijo/a. Suele ocurrir que el entorno familiar se esfuerce aún más por hacer de estas fiestas algo memorable, cuando a ti te dan ganas de esconderte debajo de tu manta y no salir nunca más. Pero lo hacen por ti, desde su mejor intención, porque piensan que así te ayudarán. Encontrar el equilibrio entre las dos partes pero sin dejar de respetarte es básico estos días, hacerles entender que para ti siempre habrá una sillita vacía en vuestra mesa.
  2. Haz sólo aquello que te apetezca hacer. Para mí este es el punto más importante. Por raro que suene, NO estamos obligados a asistir a todas y cada una de las reuniones familiares. Estando en duelo en navidad todo pesa más, y hacer el sobreesfuerzo de ver a toda la familia, escuchar las típicas frases de consuelo, y pasar horas y horas fuera de casa cuando no te apetece en absoluto, no es necesario. Los que te quieren lo entenderán, y los que no lo entiendan lo aceptarán. Al menos deberían hacerlo.
  3. No tienes por qué encargarte de todo. Este año, quizá puede ser otro familiar el que organice las reuniones. Repartiros el trabajo, las comidas, la organización. Saquemos carga y tal vez así podamos disfrutar un poquito más dentro de todo el dolor que sentimos.
  4. Tómate un respiro. Es posible que estando en alguna de las reuniones sientas que te desbordas. Es normal, es lícito y es sano: tu cuerpo te está diciendo algo. Sal a tomar el aire, si hay perros en casa a veces son la excusa perfecta para salir a pasear. Llora, respira y vuelve cuando te sientas listo/a. Y repite esta acción todas las veces que hagan falta. Puedes hacerlo en soledad o puedes pedirle a algún familiar con el que te sientas libre de compartir tu dolor, que te acompañe. Acompañado se llora mucho mejor.
  5. Haz un viaje. Si, ¿por qué no? Si la economía y la logística familiar y laboral te lo permiten, pasar una Navidad haciendo un viaje que llevabas tiempo soñando con hacer puede ser un regalo para toda tu familia. Te alejas del ruido navideño familiar y disfrutas de una Navidad diferente. Muchas veces se recomienda viajar tras la muerte de un bebé ya que las frases hechas que nos dicen por defecto y el silencio que muchas veces se da en la familia más cercana no ayuda a dar los primeros pasos de una manera sana en el camino del duelo. Pues ¿por qué no aprovechar la Navidad para ello?
  6. Regálate tiempo para ti. Son fechas de sobrecarga emocional, y no hay mejor manera de contrarrestar eso que dedicarte tiempo para cuidarte y relajarte entre reunión y reunión. Meditación, yoga, un masaje, una música suave mientras no haces nada, un baño de burbujas… Hacer esto en los días previos a las reuniones ayudará a que llegues al día 24 con menos tensión acumulada.
  7. Cuida tu alimentación. Si, estos días es muy difícil comer sano y equilibrado, pero el resto de días, en los que no hay comidas familiares, lo ideal sería que intentáramos hacer un poco de “bondad” para contrarrestar esas comidas copiosas que tampoco ayudan a que nos encontremos mejor.
  8. Cuidado con el alcohol. En estas fechas el alcohol está muy normalizado pero cuando estamos tan vulnerables como es en estos momentos de duelo en navidad, es relativamente fácil caer en el engaño de que “cuando bebo me siento mejor”. Como todo, con moderación y con conciencia. Añadir una adicción al duelo puede ser algo que después se convierta en una situación muy difícil de superar.
  9. Rituales. Siempre es buen momento para dedicarle un acto a ese hijo que falleció, pero en estas fechas es importante que lo hagamos si así lo sentimos. Hay muchas maneras de honrar la memoria de nuestros seres queridos fallecidos, más abajo os dejo algunas ideas.
  10. Construir una Navidad diferente. La tremenda transformación a nivel personal y familiar que supone la muerte de un hijo se puede ver, con el tiempo, como una oportunidad de crecimiento, de transformar también todo aquello que no nos hacía felices. La Navidad no tiene porqué ser como era siempre, porque vosotros/as tampoco sois ya los mismos ni lo seréis jamás. Quizá podéis encontrar entre todos una nueva manera de celebrar estas fechas, unas nuevas tradiciones, una nueva manera de reuniros. Todo vale, todo, mientras os haga sentir bien.

 

RITUALES EN RECUERDO DE LOS QUE YA NO ESTÁN

Todas las personas que pasan por nuestras vidas tienen un lugar en ella, y este lugar permanece aún después de la muerte. Es importante que podamos tomar un tiempo para recordarles, para honrar su paso por nuestras vidas y para conectar con ellos. Las ideas que os dejo a continuación están relacionadas con los hijos fallecidos, pero como todo, se pueden adaptar para hacerlos por otros familiares.

  • Encender una vela. Simple pero reconfortante. Colocar una vela en la mesa donde estemos todos como símbolo de ese bebé que ya no está, haciéndole un hueco en nuestra reunión y tenerlo presente.
  • Dedicarle un brindis. No hace falta que sea un discurso muy elaborado, una frase, un guiño al cielo…
  • Colocar un adorno significativo en el árbol: una estrella, un angelito… Puede ser, además, una buena excusa para hacer manualidades en caso de que haya otros niños en la familia: hacer una figura en memoria de su hermano y colocarla en el árbol, belén, en la pared…
  • Realizar una foto familiar en la que aparezca un símbolo que represente a ese bebé.
  • Hacer una suelta de globos en su memoria.
  • Escribirle una carta.
  • Visitar el lugar donde estén sus restos o sus cenizas.
  • Realizar algún acto solidario en su honor. Y esta es mi favorita. Hace algún tiempo leí a una madre que cada año compra un juguete adecuado para la edad que ahora tendría su hija, y después lo dona a alguna asociación que los recoja y los reparta entre los niños más necesitados. A mi personalmente me parece una idea fabulosa: regalas a algún niño una sonrisa gracias a tu hijo. ¿No es precioso?

Estas son sólo algunas ideas, pero cada familia puede encontrar su manera de recordar a ese familiar que ya no está presente. Hay infinitas maneras y todas nos servirán para dar un lugar a estas emociones y dedicarle tiempo a nuestro duelo en navidad.

Deseo de todo corazón que estos consejos os sirvan para sobrellevar estas Navidades de otra manera, sin olvidarnos nunca de los que nos faltan, pero sin dejar de disfrutar jamás de los que nos acompañan.

Gracias.

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